lunes, 6 de febrero de 2012

REVISTA PRIMERA PLANA | HISTORIA

Cuando la revista Primera Plana apareció pocos imaginaron el impacto que causaría en el mercado editorial argentino. Primer Plana era una publicación semanal, creada y dirigida  por Jacobo Timerman, y que significó un punto de partida en el proceso de modernización del periodismo argentino. Fue mucho más que un semanario político, fue un semanario de temas generales que adoptó un estilo nuevo basándose en la prensa extranjera como Le Monde o Time y que dio un paso adelante en lo que posteriormente se denominó como periodismo interpretativo.
En el año 1962, en la Argentina se enfrentaban dos facciones del ejército:  los Azules y Colorados. Las luchas de las dos franjas y de la que salió triunfante el sector azul del ejército, que respondía al general Juan Carlos Onganía, habría de definir el futuro del país de alguna manera.  En ese contexto político surge la revista Primera Plana, afín con el sector Azul pero que a pesar del apoyo inicial del General Onganía, fue él mismo que la clausuró siete años más tarde, en el año 1969.

Jacobo Timerman y Luis Ernesto González O’Donnell y encabezaron el proyecto mas ambicioso de la historia del país. Junto a ellos también lo hicieron Ramiro de Casasbellas; Tomás Eloy Martínez; Ernesto Schoo; Roberto Aizcobe; Osiris Troiani, Julián Delgado, Norberto Firpo como mienbros de los diferentes escalones de dirección de la revista.
También formaron parte de la misma periodistas como Felisa Pinto; Julio Algañaraz; Osvaldo Soriano; Sara Gallardo; Enrique Raab; Ricardo Frascara; Silvia Rudni, Francisco Juárez; Aída Bortnik y Julio Ardiles Gray entre otros.
Primera Plana introduciría un nuevo formato, nuevos temas, y nuevo estilo. Muchas de sus notas solían comenzar como una narración literaria, hecho este que permitió que la revista se convirtiese en un medio no solamente de política sino de temas generales con un estilo ágil y novedoso. La revista quiebra con el orden fijo de la prensa tradicional y representó el complejo clima cultural de época. Sus lectores se encontraban entre los de alto poder adquisitivo y cultural, sector al cual la revista iba dirigida desde el formato al estilo de publicidad.
Primera Plana, desde la primera página, con su sección “Calendario”, inducía a sus lectores a través de una breve síntesis con lo más destacado de las diferentes áreas del quehacer cultural de la década. Otro momento importan como agente de cambio, radicaba, entre otras, en su sección “Libros”. En ella hacen su aparición por primera vez en el mercado argentino la lista de best-sellers de idioma español, francés, inglés e italiano. Libros, que se hacían obligatorios leer para aquellos que no quisieran quedar fuera del juego de las novedades. Lo mismo ocurría con sus secciones de cine, televisión y arte. En música, invariablemente y de martes a martes, figuraba una sección que solo comentaba jazz y clásica.
De alguna manera la revista Primera Plana, privilegió la vanguardia del cine europeo, la literatura norteamericana y el “boom” de la literatura latinoamericana. Su estilo, el modo de comunicar desde una revista modernizó el discurso periodístico imperante hasta el momento. Utilizó como recurso los titulares creativos, la ironía y la metáfora. Hacia finales de 1964, por primera vez en Argentina, fueron publicados artículos sobre marketing, medios y publicidad. Ese mismo año, Jacobo Timerman y González Odonnell, dejaron la dirección y fueron sucedidos por Ramiro de Casasbellas y Tomás Eloy Martínez. La famosa tira Mafalda del humorista gráfico argentino Quino abandona la revista Leoplán y comienza a publicarse en Primera Plana. De alguna forma, la tira sobre una familia de clase media encajaba de manera perfecta en el estilo de la revista, que estaba dirigido a ese público lector principalmente.


Por primera vez en la historia del mundo editorial argentino, en las primeras páginas se comenzaba a personalizar el trabajo de los periodistas. Notas firmadas, la nómina de redactores, periodistas, fotógrafos y corresponsales. Otro de los aspectos distintivos de la revista, era su precio de tapa. Este variaba entre un 60% y un 80% superior al de otras revistas de la época. Este mecanismo limitaba el acceso a Primera Plana y la hacía accesible a un público con cierto poder adquisitivo ávido por recupera una opinión y participación en la vida política y cultural del país.
En 1969, el mismo gobierno del que Primera Plana había recibido el apoyo,clausuró la revista, poniendo fin a uno de los experimentos más audaces en materia de publicaciones argentinas.
Primera Plana fue y sigue siendo un fenómeno editorial en todo sentido. Su apuesta por el mundo cultural, la identificación de una década cambiante, la falta de complejos a la hora de revolucionar toda la prensa tradicional hicieron de Primera Plana una de las revistas más notables e interesantes de los años sesenta en nuestro país.
Martín Visuara para D-REVISTAS /
Visto en: http://magazinederevistas.com.ar